En España, la videoconsola se está convirtiendo en un eficaz y divertido complemento de las técnicas tradicionales.
Los niños y jóvenes que tienen enfermedades incapacitantes o que deben recuperarse de una lesión que afecta a su movilidad han de pasar por las expertas manos de fisioterapeutas. La videoconsola se está convirtiendo en un eficaz y divertido complemento de las técnicas tradicionales que, además, ayuda a cumplir mejor el programa rehabilitador.


"Wiihabilitation"
Elena, una española de 14 años, es una consumada jugadora de tenis virtual y hasta hace pinitos como directora de orquesta. Desde su silla de ruedas, esta chica que sufrió parálisis cerebral al nacer realiza parte de sus ejercicios de fisioterapia con la consola Nintendo Wii, dotada de un mando y una plataforma con sensores de movimiento. Lleva un par de años con ella y se ha convertido en un instrumento más de su terapia: 'Es muy motivadora', dice la fisioterapeuta pediátrica del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, centro sanitario que realiza una experiencia piloto de rehabilitación domiciliaria con nuevas tecnologías.

En Estados Unidos denominan 'wiihabilitation' a esta nueva modalidad de ejercicios de fisioterapia que permite a los pacientes, con ayuda del terapeuta, reenfocar su atención y salir del tedio que supone la repetición de los ejercicios físicos. Se utiliza sobre todo en patologías neurológicas (hemiplejias, lesiones medulares, amputaciones, etcétera). Por el momento, en el programa experimental del Sant Joan de Déu han participado cinco niños, pero dentro de unos meses la consola estará plenamente incorporada en la sala de rehabilitación del propio hospital.

En los procesos de rehabilitación infantil el juego siempre está presente. El estímulo con pelotas, raquetas, globos y otros instrumentos es una de las claves para que estos niños sigan las reiteradas sesiones de terapia. 'A un adulto se le puede pedir que estire una pierna 40 veces tirando de un peso; a un niño, no, porque se aburre y le hemos de proporcionar estímulos de su entorno para obtener los mismos resultados que en un adulto', dice el fisioterapeuta pediátrico de Sant Joan de Déu Joaquín Ángel Fagoaga.


Caminata virtual por la cuerda floja
Gerard, de 19 años, tiene una hipertrofia muscular que le exige ejercitarse continuamente para que no se le agarroten los músculos. Su camino hasta el campus de la Universidad Politécnica de Cataluña en Barcelona se hace muy largo. Pero quizá pronto pueda conducir un coche, seguramente adaptado, ya que se ha sacado el carnet. En Navidad le regalaron una consola Wii, con su mando y su plataforma, en la que perfecciona los ejercicios de rehabilitación convencionales, los estiramientos, las abdominales... 'Ha ganado en coordinación y, sobre todo, en estabilidad, porque puede corregir la mayor carga que pone en una de las piernas', dice la que fue su fisioterapeuta, Montse.

Gerard ha probado varios de los módulos que incluye la consola, pero el que más le gusta es, precisamente, uno de los más difíciles: caminar por la cuerda floja, dice este chico. Con el boxeo se cansa más, pero le va bien para mejorar la coordinación de piernas y brazos, y el yoga le ayuda a mantener el centro de gravedad. 'Es muy útil para una persona que ha sufrido hemiplejía', añade Montse. Uno de los inconvenientes de estos videojuegos es que no están pensados para la rehabilitación y no se puede regular su intensidad o velocidad, dice Juncà.